Rociadores Automáticos.

Un sistema de rociadores automáticos de agua es un conjunto compuesto por cabezas rociadoras, líneas de
tubería de alimentación y una válvula de control y alarma. Estos sistemas se utilizan para detectar el incendio,
dar la alarma de fuego y controlar y extinguir el incendio en sus primeros instantes.
Su acción extinguidora consiste en la descarga de agua a través de los rociadores, con una caudal, una
presión y una configuración determinada, según el tipo de riesgo que se desea proteger. Estos sistemas, de
forma genérica, se componen de los siguientes elementos:
i) Cabezas Rociadoras.
Elemento que descarga el agua en las condiciones necesarias.
ii) Válvula de Control y Alarma.
Conjunto que controla la descarga del agua y su presión, además de transmitir las condiciones de alarma,
disponiendo de medios para realizar pruebas y vaciado.
iii) Circuito Hidráulico.
Línea de tubería conectada a un punto del sistema donde se manifiesta la descarga del agua por la válvula
de control y alarma.
iv) Línea de Tubería.
Conducciones del agua del sistema, que discurren desde la válvula de control y alarma, hasta las cabezas
rociadoras. Puede ser húmeda o seca.
NORMATIVAS
Contarán con una instalación de rociadores automáticos, establecimientos y zonas destinadas a los siguientes usos:
a) Vivienda: cuando la altura de evacuación del edificio es mayor que 50 m.
b) Hospitalario: en cualquier caso.
c) Administrativo y Comercial: para superficies construidas mayores de 2.000 m2.
d) Docente: cuando la superficie construida es mayor de 5.000 m2.
e) Residencial: cuando la superficie construida es mayor de 500 m2.
f) Aparcamiento: cuando la superficie construida es mayor de 500 m2.
g) Recintos de Densidad Elevada: si la ocupación es mayor que 500 personas.
h) Industrial y Almacenamiento: según su carga de fuego, tipología y sectorización.
Se desean recibir más información, dirigirse a:
INSTALACIONES IBERMAS, S. L.